Estamos ante una película que paso sin pena ni gloria por las taquillas de los años setenta a pesar de su gran presupuesto. Pero es de esas películas que con el tiempo a resucitado gracias al “frikismo napoleónico”. Hoy en día es imprescindible para cualquier amante del periodo napoleónico, y la más valorada por los aficionados a la película.
En ella podemos destacar sobre todo la recreación de la batalla, con muchísimos extras, con cargas de caballería enormes con unos uniformes bastante razonables y sobre todo unas panorámicas de la batalla que realmente te hacen pensar que estas viendo la batalla de Waterloo de verdad. Destacaría la carga de caballería de los franceses contra los cuadros británicos en su panorámica final, aunque para carga estéticamente bella la de los Scots Greys. Con lo cual a la representación de la batalla, que dura más de media película, le podemos dar una nota muy alta y sobre todo teniendo en cuenta que en esa época no había efectos de ordenador, aunque esta claro que su director Sergei Bondarchuk nunca los habría necesitado ya que con ingenio, poniendo las cámaras donde es debido, los resultados son tan buenos como las batallas por ordenador de las películas modernas pero sobre todo más creíbles.
En cuanto a las interpretaciones, primero tener en cuenta que no tenemos grabaciones de los personajes originales para juzgar, aunque si cientos de testimonios. En cuanto a Rod Steiner, que interpreta a Napoleón en ocasiones se le ha criticado una excesiva teatralización del papel, pero a su favor podremos decir que además de imprimirle una gran fuerza al personaje está en la linea de lo que la historia nos cuenta sobre el carácter de Napoleón. Por otro lado Christopher Plummer interpreta a Wellington y consigue también trasmitir la imagen de perfecto y flemático oficial ingles que es lo que se nos dice que era el Duque de hierro. Muy en esta línea de darnos lo que la historia popular nos a trasmitido está las interpretaciones de otros personajes como Ney, Soult, Hill, Picton y demás protagonistas de la batalla.
En cuanto a los peros, creo que la película está descompensada, y casi todo lo que no es batalla podría ser prescindible, quizás para ese metraje hubiese sido mejor centrar la acción en la campaña de Waterloo y no abarcar todos los acontecimientos desde la primera abdicación de Napoleón, porque el resultado es como dos películas de una hora cada una. También decir que así como en la batalla no se nota falta de presupuesto en ningún momento, algún decorado y localización de la primera parte deja mucho que desear.
En conclusión tanto si usted es aficionado a la temática y no la ha visto, no tiene perdón, pongase inmediatamente a buscarla porque es imprescindible para cualquier aficionado. Si usted es aficionado a la historia en general también se la recomiendo, porque en mi opinión es una de las mejores representaciones de una batalla del siglo XIX que se ha hecho en cine, lo mismo digo si a usted le gusta el cine bélico, y por último si no esta en ninguno de los grupos anteriores y quiere pasar una tarde muy entretenida también se la recomiendo.
En ella podemos destacar sobre todo la recreación de la batalla, con muchísimos extras, con cargas de caballería enormes con unos uniformes bastante razonables y sobre todo unas panorámicas de la batalla que realmente te hacen pensar que estas viendo la batalla de Waterloo de verdad. Destacaría la carga de caballería de los franceses contra los cuadros británicos en su panorámica final, aunque para carga estéticamente bella la de los Scots Greys. Con lo cual a la representación de la batalla, que dura más de media película, le podemos dar una nota muy alta y sobre todo teniendo en cuenta que en esa época no había efectos de ordenador, aunque esta claro que su director Sergei Bondarchuk nunca los habría necesitado ya que con ingenio, poniendo las cámaras donde es debido, los resultados son tan buenos como las batallas por ordenador de las películas modernas pero sobre todo más creíbles.
En cuanto a las interpretaciones, primero tener en cuenta que no tenemos grabaciones de los personajes originales para juzgar, aunque si cientos de testimonios. En cuanto a Rod Steiner, que interpreta a Napoleón en ocasiones se le ha criticado una excesiva teatralización del papel, pero a su favor podremos decir que además de imprimirle una gran fuerza al personaje está en la linea de lo que la historia nos cuenta sobre el carácter de Napoleón. Por otro lado Christopher Plummer interpreta a Wellington y consigue también trasmitir la imagen de perfecto y flemático oficial ingles que es lo que se nos dice que era el Duque de hierro. Muy en esta línea de darnos lo que la historia popular nos a trasmitido está las interpretaciones de otros personajes como Ney, Soult, Hill, Picton y demás protagonistas de la batalla.
En cuanto a los peros, creo que la película está descompensada, y casi todo lo que no es batalla podría ser prescindible, quizás para ese metraje hubiese sido mejor centrar la acción en la campaña de Waterloo y no abarcar todos los acontecimientos desde la primera abdicación de Napoleón, porque el resultado es como dos películas de una hora cada una. También decir que así como en la batalla no se nota falta de presupuesto en ningún momento, algún decorado y localización de la primera parte deja mucho que desear.
En conclusión tanto si usted es aficionado a la temática y no la ha visto, no tiene perdón, pongase inmediatamente a buscarla porque es imprescindible para cualquier aficionado. Si usted es aficionado a la historia en general también se la recomiendo, porque en mi opinión es una de las mejores representaciones de una batalla del siglo XIX que se ha hecho en cine, lo mismo digo si a usted le gusta el cine bélico, y por último si no esta en ninguno de los grupos anteriores y quiere pasar una tarde muy entretenida también se la recomiendo.
1 comentarios:
El actor que interpreta a Napoleón es Rod Steiger
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