
Tras la batalla de Waterloo se abre un periodo en el que el orden mundial cambiará hasta la II guerra mundial.
Los ingleses tras las guerras napoleónicas se hacen amos y señores del orden mundial gracias a su control de ultramar y a la indiscutible superioridad de su armada de guerra. Este estatus se mantendrá hasta que en pleno siglo XX comiencen a mostrar sus carencias durante los comienzos de la II guerra mundial.
En el apartado económico la guerra también vino muy bien a los británicos ya que a pesar del bloqueo continental de Napoleón este nunca llego a ser realmente efectivo e Inglaterra se perfila además de como la gran potencia militar como la principal potencia económica del mundo.
Esta preponderancia dará lugar al periodo Victoriano durante el cual Británicos se sienten amos del mundo y actúan como tales.
Para el bando perdedor, todos sabemos lo que ocurrió con napoleón y definitivo destierro, además de otros aspectos como el fusilamiento ejemplificante del Mariscal Ney y la depuración de otros cargos militares y del estado. Durante el siglo XIX Francia seguirá viviendo un periodo muy convulso, continuas vueltas al involucionismo político previo a la revolución francesa, salpicado de nuevas revoluciones liberales e incluso un segundo imperio, para terminar consolidándose como una república y entrando en el siglo XX como una de las potencias mundiales.
Las relaciones con Inglaterra salvo concretos periodos mejoraron ya que el enemigo común de la emergente Prusia puso fin a siglos de continuas guerras para termianr luchando en el mismo bando en posteriores conflictos.
En cuanto a la figura de Napoleón no sólo no se consiguió que quedase en el olvido o fuese recordado por sus fracasos sino que con el tiempos e fue engrandeciendo, con sus virtudes y sus defectos hasta llegar a ser uno de los personajes históricos de mayor talla.
Los ingleses tras las guerras napoleónicas se hacen amos y señores del orden mundial gracias a su control de ultramar y a la indiscutible superioridad de su armada de guerra. Este estatus se mantendrá hasta que en pleno siglo XX comiencen a mostrar sus carencias durante los comienzos de la II guerra mundial.
En el apartado económico la guerra también vino muy bien a los británicos ya que a pesar del bloqueo continental de Napoleón este nunca llego a ser realmente efectivo e Inglaterra se perfila además de como la gran potencia militar como la principal potencia económica del mundo.
Esta preponderancia dará lugar al periodo Victoriano durante el cual Británicos se sienten amos del mundo y actúan como tales.
Para el bando perdedor, todos sabemos lo que ocurrió con napoleón y definitivo destierro, además de otros aspectos como el fusilamiento ejemplificante del Mariscal Ney y la depuración de otros cargos militares y del estado. Durante el siglo XIX Francia seguirá viviendo un periodo muy convulso, continuas vueltas al involucionismo político previo a la revolución francesa, salpicado de nuevas revoluciones liberales e incluso un segundo imperio, para terminar consolidándose como una república y entrando en el siglo XX como una de las potencias mundiales.
Las relaciones con Inglaterra salvo concretos periodos mejoraron ya que el enemigo común de la emergente Prusia puso fin a siglos de continuas guerras para termianr luchando en el mismo bando en posteriores conflictos.
En cuanto a la figura de Napoleón no sólo no se consiguió que quedase en el olvido o fuese recordado por sus fracasos sino que con el tiempos e fue engrandeciendo, con sus virtudes y sus defectos hasta llegar a ser uno de los personajes históricos de mayor talla.
